LA imagen es antes deseo
La pintura no implica narraciones,
simplemente ocurre.
Gilles Deleuze
La comprensión normalmente demanda la imposición de un principio y un final para ordenar la experiencia; construir secuencias de acciones, gestos, actitudes y emociones reconocibles, para generar la confianza que nos permite hacernos cargo de la manera en que estamos en el mundo.
Lejos de la representación, y de la mímesis, la pintura ocurre como experiencia del cuerpo que es un artefacto sensible y un dispositivo de percepción al mismo tiempo; y ocurre como una modulación de luz y color en función del espacio, poniendo en marcha presencias, actualizando fuerzas que están más allá de la mirada.
La emergencia de imágenes marca el lugar de la diferencia, trae a colación la manera de vivir nuestros deseos y nuestra hambre, subvierte el estado del cuerpo, concentra los sentidos en un cuerpo que confiere integridad a las sensaciones, y organiza el continuo flujo del sentido que se convierte en lenguaje; la imagen es entonces una instancia de nuestro deseo.
Cada uno de los artistas incluidos en la exposición La imagen es antes deseo, han explorado los recursos de la pintura como forma de vida, y como conocimiento sensible, estesis; han encontrado formas de dar cuenta de la idea y la voluntad que está detrás del dibujo y la pintura. Armando Romero, Boris Viskin, Francisco Larios, Jesús Lugo, y Víctor Rodríguez han sido acreedores al premio de selección de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo en distintas ediciones y, mediante sus obras, es posible observar que la pintura además de su extraordinaria vitalidad, implica una pasión cotidiana que consume.
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Acrílico sobre tela, 198.1 x 213.4 cm, 2005
Víctor Rodríguez México, 1970
Tomando como punto de partida recursos del hiperrealismo, la obra de Víctor Rodríguez propone el uso de la imagen para abordar temas personales; así, lo subjetivo se convierten en protagonista de su obra. En sus retratos utiliza el recurso del "close-up" trasladado a la pintura en gran formato, para presentar momentos cotidianos que forman parte de su esfera privada, una especie de diario de su vida.
Víctor Rodriguez fue ganador del premio de adquisición de la XI edición de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo; ha sido becado en el sistema de Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA); y ha expuesto en diversas instituciones como el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego y en diversas galerías de México y Estados Unidos.


Acrílico sobre tela, 198.1 x 213.4 cm, 2005
Víctor Rodríguez México, 1970
Tomando como punto de partida recursos del hiperrealismo, la obra de Víctor Rodríguez propone el uso de la imagen para abordar temas personales; así, lo subjetivo se convierten en protagonista de su obra. En sus retratos utiliza el recurso del "close-up" trasladado a la pintura en gran formato, para presentar momentos cotidianos que forman parte de su esfera privada, una especie de diario de su vida.
Víctor Rodriguez fue ganador del premio de adquisición de la XI edición de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo; ha sido becado en el sistema de Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA); y ha expuesto en diversas instituciones como el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego y en diversas galerías de México y Estados Unidos.
Óleo sobre tela sobre Madera, 120 X 150 cm, 2007
Jesús Lugo México, 1963
La obsesión por acumular fragmentos de imágenes podría ser una de las principales características de la obra de Jesús Lugo. En sus pinturas es posible encontrar palabras, frases aisladas, recortes de revistas, de pinturas canónicas de la Historia del Arte, narraciones bíblicas o mitológicas, personajes de la televisión contemporánea, entre otras muchas posibilidades iconográficas acopiadas en un aparente desorden y saturadas en un mismo espacio. Se podría pensar en un collage de alguna enciclopedia que es a la vez "culta" y "popular", pero vista a través de la mirada y experiencia del artista.
Alude así al caos y a las estructuras no lineales del pensamiento del ser humano; a la complejidad de nuestra mente, cuya armonía se podría encontrar en la selección de alguna tonalidad, que guíe la mirada en el aparente laberinto de imágenes, y otorgue sentido a la ubicación de cada fragmento de sus piezas.
Jesús Lugo ha sido becario en el Sistema Nacional de Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA); fue ganador del premio de adquisición de la XI edición de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo; y ha expuesto en Latin American Masters Gallery en Los Ángeles, California, en ARCO, Madrid, y otros sitios.
3DCG Image, 150 x 180 cm, 2004
Francisco Larios México, 1960
Su obra propone una reflexión en torno a los límites de los diferentes medios de representación, cuestiona las categorías tradicionales y propone pensar la situación de la pintura en el contexto del arte contemporáneo; y muestra que a pesar del cansado anuncio de la muerte de la pintura hecho por Arthur C. Danto, esa disciplina está en una constante transformación que enriquece sus posibilidades. Francisco Larios fue ganador de XII Bienal de Pintura Rufino Tamayo, a pesar de presentar una obra hecha a partir del trabajo en "software" y la reproducción técnica a través de máquinas de impresión.
En sus obras, la soledad, y la violencia son protagonistas en escenarios oníricos que parecen profundamente silenciosos. Mediante una iconografía muy personal llena de simbolismos, cada imagen explora los diferentes estados de ánimo y dominios conductuales entre los seres humanos.
Francisco Larios recibió el premio de adquisición de la XII Bienal de Pintura Rufino Tamayo, y también fue ganador de la tercera edición de la Bienal del Museo de Monterrey. Ha expuesto en el Museo Amparo de Puebla, en el Museo de Arte Contemporáneo Carrillo Gil, en el Centro Cultural España, en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO).
Óleo y collage sobre madera, 75 x 90 cms, 2010
Boris Viskin México, 1960
Boris Viskin explora mediante su obra los recursos de la pintura utilizando diferentes materiales como resina, óleo, postales de papel, entre otros; y encuentra múltiples matices en el color, la textura y el cuerpo de los materiales.
En algunas de sus piezas, se puede encontrar una compleja forma de comprender la vida, mediante aparentes historias muy cercanas a la poesía, el autor parece buscar algo que no puede conocer pero intuye, y desea; esa característica otorga rasgos de nostalgia a sus imágenes. Mediante sus retratos realizados en relación con el paisaje, y con situaciones históricas contemporáneas, analiza la idea de identidad como una construcción funcional.
Boris Viskin fue ganador del premio de adquisición de la IX edición de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo; ha expuesto en el Museo Universitario del Chopo, y en el Museo Carrillo Gil, entre otros. Su obra se ha presentado en diferentes países como Estados Unidos, Suiza, Argentina, Italia, Israel, Bolivia, etc.
Mediante sus obras, Armando Romero interpreta imágenes icónicas de la Historia del Arte, las interviene y las reinventa con nuevos significados, cuestionando la idea de temporalidad. Con un agudo sentido del humor y con ironía, empleando figuras como estampas, calcomanías, cómics, caricaturas, mezcladas con reproducciones de obras de los grandes maestros, cuestiona hábitos de consumo de imágenes en nuestra sociedad. Con ello, ofrece una indagación sobre los límites de lo canónico y lo profano en la práctica que llamamos arte.
Armando Romero estudio en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda" en la ciudad de México y fue maestro de escultura, pintura e Historia del Arte en la misma institución. Fue ganador del premio de adquisición de la VII y VIII edición de la Bienal de pintura Rufino Tamayo; representó a México en la exposición "Emerging Artists of Latin America" en la Galería del Passage de Retz en Paris, Francia.
Óleo sobre tela, 200 X 156 cm
Armando Romero México, 1964
Mediante sus obras, Armando Romero interpreta imágenes icónicas de la Historia del Arte, las interviene y las reinventa con nuevos significados, cuestionando la idea de temporalidad. Con un agudo sentido del humor y con ironía, empleando figuras como estampas, calcomanías, cómics, caricaturas, mezcladas con reproducciones de obras de los grandes maestros, cuestiona hábitos de consumo de imágenes en nuestra sociedad. Con ello, ofrece una indagación sobre los límites de lo canónico y lo profano en la práctica que llamamos arte.
Armando Romero estudio en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda" en la ciudad de México y fue maestro de escultura, pintura e Historia del Arte en la misma institución. Fue ganador del premio de adquisición de la VII y VIII edición de la Bienal de pintura Rufino Tamayo; representó a México en la exposición "Emerging Artists of Latin America" en la Galería del Passage de Retz en Paris, Francia.