LA REALIDAD COMO PROYECTO
La realidad no es una experiencia
Es un argumento en una conversación
Humberto Maturana
Normalmente hablamos de la realidad como si fuera un dominio de entidades que existen independientemente de lo que hacemos cuando observamos. Sin embargo, es nuestra experiencia corporal la que da origen a una estructura pre-conceptual a nuestra vida.
Esa estructura conceptual corresponde a nuestra situación biológica y cultural, a partir de ella construimos un mundo en interacción con otros. Lo que llamamos realidad no es entonces un supuesto universo exterior, sino la emergencia de un campo de presencias; es una continua construcción mediante el proceso mismo de vivir, y pertenece al dominio de los fenómenos sociales.
El arte nos permite apreciar la voluntad de modificar las estructuras con las que construimos la realidad, incluso disfrutar el deseo de transformarnos a nosotros mismos, o de explorar el placer, el miedo, la memoria, el afecto. Nos permite hallar nuevos léxicos para hablar de nuestra experiencia, y encontrar otros registros para nuestros dominios conductuales, nuevas formas de realidad.
Por ello, en las obras que se incluye en esta exposición es posible observar el ánimo común de permitir que el espectador intuya un mundo donde la construcción de realidad avanza hacia la poesía, a la utopía de lograr que la libertad habite cada día y cada gesto en la práctica de nuestra vida.
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Su obra se caracteriza por el uso de dibujos digitales, gráficos y vectores que dan origen a un amplio repertorio iconográfico en el que es común encontrar animales estilizados como cuervos, lobos, plantas y árboles así como el uso del color negro y rojo. A partir de una variedad de medios que incluyen el video, pintura, dibujo, escultura, animación y performance, sus composiciones mantienen la repetición de ciertos elementos, marcando un estilo muy particular.
Dark Mirror, 2004/05, es una instalación compuesta por dos videos proyectados simultáneamente. Uno de ellos presenta una animación del diseñador gráfico André Pahl y, el otro, un concierto de piano por parte del compositor José María Serralde. El resultado es una pieza que entremezcla el mundo de la animación y sus alusiones a la caótica naturaleza, con el registro de una interpretación musical en un concierto de piano.
Amorales ha expuesto en lugares como el MALBA de Buenos Aires, la Galería Milton Keynes del Reino Unido, en Yvon Lambert de Paris, el Museo de Arte de Philadelphia, así como en el MUCA y el Museo Amparo en México. Su obra forma parte de diversas colecciones como la del Museo de Arte Moderno de Nueva York, la Colección Jumex, la Colección FEMSA, la Fundación Cisneros en Nueva York, el Museo de Arte Moderno Irlandés de Dublín, entre otras.


Su obra se caracteriza por el uso de dibujos digitales, gráficos y vectores que dan origen a un amplio repertorio iconográfico en el que es común encontrar animales esterilizados como cuervos, lobos, plantas y árboles así como el uso del color negro y rojo. A partir de una variedad de medios que incluyen el video, la pintura, el dibujo, la escultura, la animación y el performance, sus composiciones mantienen la repetición de ciertos elementos, marcando un estilo muy particular y característico.
Dark Mirror, 2004/05, es una instalación compuesta por dos videos proyectados simultáneamente. Uno de ellos presenta una animación del diseñador gráfico André Pahl y, el otro, un concierto de piano por parte del compositor José María Serralde. El resultado es una pieza que entremezcla el mundo de la animación y sus alusiones a la caótica naturaleza, con el registro de una interpretación musical en un concierto de piano.
Amorales ha expuesto en lugares como el MALBA en Buenos Aires, la Galería Milton Keynes en el Reino Unido, en Yvon Lambert de Paris, el Museo de Arte de Philadelphia, así como en el MUCA y el Museo Amparo en México. Su obra forma parte de diversas colecciones como la del Museo de Arte Moderno de Nueva York, la Colección Jumex, la Colección FEMSA, la fundación Cisneros en Nueva York y el Museo de Arte Moderno Irlandés de Dublín, entre otras.
Con sangre, cabello y papel arroz, Paula Santiago entreteje a manera de bordado vestidos, huipiles, pectorales, y otro tipo de pequeño "ropaje". Claramente alude al mundo de la infancia que, con un trabajo tan minucioso y delicado, se puede percibir como algo tierno, pero con la sangre y cabello de la propia artista, ese mundo se transforma en algo más profundo y siniestro. Su obra hace referencia a la violencia que muchas veces se ignora en el ámbito infantil, pero lo aborda de tal forma que cobra un carácter profundamente íntimo, como si se tratara de recuerdos narrados en una especie de diario personal.
Paula Santiago ha exhibido en lugares como la University of Wisconsin en Milwaukee, en el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego, en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), en la Galería Kessler Battaglia de Valencia, y ha participado en la 48 Bienal de Venecia. Ha ganado premios como Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA); y la International Artist in Residence, ArtPace Foundation for Contemporary Art de San Antonio, Texas.
A partir del dibujo se despliega un particular imaginario visual compuesto por diversas características; tales como animales, paisajes, elementos de la naturaleza y el hombre. Interpreta seres híbridos y antropoides en escenarios llenos de color y ambientes casi fantásticos. Sus historias con trazos rápidos y violentos parecen ser productos de experiencias individuales, pero inmersos en historias que cuentan diversas situaciones sociales.
Agustín Gonzáles ha expuesto en diversos espacios de Brasil, México, Alemania, Argentina, Suiza, España, entre otros. Ha sido ganador de la Beca Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) en dos ocasiones y ha ganado reconocimientos en la Primera Bienal Pedro Coronel en Zacatecas, en el Encuentro Nacional de Arte Joven, entre otros. Su obra forma parte de colecciones en varias instituciones como el British Museum de Londres, el Kunstmuseum de Alemania, la Colección Jumex, el Banco de México, y el Museo Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO).
Aborda temáticas sociales, y deliberadamente critica las condiciones de nuestro entorno cotidiano. Con la repetición de motivos y elementos iconográficos, el artista reflexiona sobre el consumo y reciclaje, casi involuntario, de las imágenes que forman parte de nuestra cultura visual. Analiza la posibilidad de que estas imágenes, tomadas de libros y revistas de arte, cobren un nuevo significado, logrando así el despliegue de un discurso inédito presentado a manera de relato, muchas veces utilizando el recurso de las historietas y los dibujos animados.
Ha expuesto su trabajo en diversas galerías y lugares de México y Estados Unidos como la Galería Enrique Guerrero y la Galería Ramis Barquet en México, en la Galería Iturralde de Los Angeles, en el Armory Show de Nueva York, Expoarte de Guadalajara, el Museo del Barrio de Nueva York, entre otros.
Su obra se conoce principalmente por la experimentación a partir de la intervención de objetos encontrados. A través de diferentes medios, como el video, el dibujo, la fotografía y la instalación, indaga entorno a la asociación de la interacción del espectador con estos objetos, que muchas veces son desprovistos en nuestras vidas cotidianas.
Gabriel Orozco ha expuesto en museos como la Tate Modern de Londres, el Centre Pompidou de Paris, el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México, entre otros lugares a lo largo del mundo. Participó en la Bienal de Venecia, en la Bienal de Whitney y en diferentes ediciones de la Documenta de Kassel. Ha ganado reconocimientos como el Premio de Sección Espacios Alternativos del Salón Nacional de Artes Plásticas en México, la beca DAAD Artist-in-Residence de Berlín, el premio German Blue Orange, entre otros.
Adrián Procel experimenta las múltiples posibilidades de la pintura apropiándose deliberadamente de algunas facultades de la fotografía. Evento en proximidad posee ciertos elementos propios de la imagen revelada (como el encuadre, sensación de foco, manipulación de la luz, etc.), de tal forma que nos hace pensar que las aptitudes y las posibilidades de los diferentes medios de producción plástica son muchas. A pesar de los colores vivos y de la fuerte presencia de luz, la composición es una especie de ventana hacia un espacio vacío; lleva consigo un fuerte tinte nostálgico y produce una imponente sensación de desolación.
Adrián Procel ha expuesto en varios lugares de Brasil, Argentina, España, Francia, Estados Unidos, y recibido diversos premios como el de Adquisición del Salón de Fotografía 2001 y ha sido ganador de la XIV Bienal de Pintura Rufino Tamayo.
Pintor, grabador y escenógrafo, comenzó su carrera artística desde 1970. Combinado técnicas y materiales, sus imágenes cobran un carácter muy expresivo, donde es posible encontrar referencias literarias, mitológicas e incluso rituales. A través de una temática muy auténtica, cuestiona los límites de las disciplinas artísticas, y las fronteras de la literatura y de las artes plásticas.
Ha expuesto su trabajo en diferentes espacios de Francia, Alemania, Estados Unidos y México, como el Museo Rufino Tamayo en el D.F., La Fundación Joan Miró en Barcelona y en el Instituto de América de Santa Fe en Granada.
La pieza Mil novecientos cincuenta y cuatro es una reconstrucción de una cocina regiomontana de la década de los 50s. El artista cuestiona la noción de realidad al situar un espacio cotidiano en un contexto inédito y con una nueva funcionalidad menos práctica y más estética . Al recorrer la obra con la mirada, y situarse en una escenografía casi teatral ambientada en un tiempo pasado, el espectador se convierte en protagonista de la obra. Sin embargo, es un protagonista pasivo, voyeur de una pintura tridimensional. El artista aborda la noción del simulacro, de lo artificial y de la copia así como de los límites y la frontera entre lo que consideramos realidad.
Mauricio Gattás ha ganado premios como el del Salón de Noviembre Arte A.C. y el Premio de Adquisición de la VII Bienal FEMSA de Monterrey, Nuevo León. Ha expuesto su trabajo en diversos espacios de México, y participado en varias ediciones de la feria ZonaMACO.
Utiliza mobiliario como base para representar el cuerpo humano, generalmente haciendo referencia a la sexualidad femenina. Su obra se ha identificado con los ready-made, por el uso de objetos cotidianos, sin embargo, la fuerza de su trabajo se ubica en el desafío de los estereotipos en torno al género y en el juego con las convenciones de representación en nuestra cultura visual. Con un tono casi satírico, ridiculiza estas convenciones y, con agudeza, critica la transformación de lo femenino en objeto, y de lo violento en cotidiano.
Bunny Gets Snookered forma parte de una instalación que incluía una serie de maniquíes en forma de figuras femeninas hechas a partir de peluche, malla y mobiliario de oficina. Las largas piernas, hechas a partir de medias para mujeres con relleno de algodón, donde la postura del personaje estilizado alude a una condición casi miserable de lo femenino. En inglés la palabra snookered se refiere al no poder realizar una puntuación en el juego del billar. De esta manera, la artista subvierte el significado de la palabra haciendo referencia a la sexualidad y sumisión de la mujer en cualquier situación cotidiana.
Sarah Lucas ha sido reconocida en el grupo de los Jóvenes Artistas Británicos (Young British Artists) en los años 90s, y ha exhibido en diversos lugares del mundo, como en la Galería Tomio Koyama Gallery de Tokio, en el Freud Museum de Londres, en Sadie Coles HQ de Londres, la Kölnischer Kunstverein de Colonia, en la Galería Bárbara Gladstone de Nueva York, entre otros.
A partir de una diversidad de soportes y medios, ya sean videos, instalaciones, intervenciones o acciones, Alÿs reflexiona sobre el concepto de autoría y la figura del artista inserta en el sistema del arte actual, a menudo cuestionando la idea de autenticidad y reproducción en el arte contemporáneo. Llegó a México a finales de la década de los 80s, y desde entonces, una de sus temáticas principales gira en torno a la inestabilidad social y la inconsistencia. Su obra tiene un fuerte aspecto narrativo, abierto siempre a múltiples interpretaciones.
Su trabajo se ha mostrado en diversos museos y galerías alrededor del mundo, como el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, el MALBA de Buenos Aires, el Musée d'Art Contemporain de Avignon, el Centro Nazionale per le Arti Contemporanee de Roma, etc. Ha participado en varias Bienales en La Habana, Venecia, Lima, Santa Fé y en la AiM Biennale (Arts in Marrakech International Biennale). Recientemente ha presentado una importante exposición en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, en la Tate Modern de Londres, el Hammer Museum de Los Angeles, y el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York.
Explora los límites de la pintura al recurrir a la cartografía y al uso de referencias arquitectónicas en soportes poco convencionales. Cuestiona la apropiación del espacio aludiendo a las marcas geográficas y urbanas que lo delimitan a través de mapas y planos en los que la ausencia del hombre termina por convertirse en su marca individual.
Guillermo Kuitca ha exhibido en importantes museos como el Metropolitan y el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Art Institute de Chicago, la Galería Tate de Londres, el Museo Stedelijk de Amsterdam, el Museo Reina Sofía de Madrid, entre otros. Ha participado en la 52 Bienal de Venecia, en la muestra Art of the Fantastic Latin America en el Indianápolis Museum of Art, en la Documenta IX de Kassel, y en la XX Bienal de Sao Paulo. Ha ganado reconocimientos como el Premio al Artista Joven del Año de la Asociación Argentina de Críticos de Arte y el Premio Sorete del Café Einstein.
A través de la pintura, aborda la temática del paisaje, y a manera de diario de viajero. Sus paisajes son interpretaciones individuales, y cargan un tono nostálgico, como si se tratase de recuerdos de fuertes impresiones ante la naturaleza y de la proyección de estados de animo. La inclusión de elementos geométricos en estos paisajes nos hacen pensar en la apropiación del ser humano de esta naturaleza, y el deseo de encontrar una explicación, o una cierta medida, en la comprensión de los sentimientos, muchas veces muy complejos, que nos puede despertar.
Abel Quezada Rueda es hijo del conocido caricaturista Abel Quezada. Estudió diseño editorial en la London College of Printing, Inglaterra, fue director artístico de la Revista Vuelta y colaboró como diseñador en distintas empresas editoriales.
Las pinturas de Roberto Rébora nos cuentan una historia a través de recursos que nos dan una sensación de movimiento e inestabilidad. Colores y líneas juegan y se pierden en el espacio pictórico. Nos confundimos y dudamos sobre los parámetros que nos permiten identificar la diferencia entre un sueño y el estado de vigilia, de tal manera que el artista nos muestra deseos inconscientes y fantasías perversas.
Roberto Rébora ha exhibido en diversos lugares de México, Italia, España, Estados Unidos, Alemania, entre otros. Su obra forma parte de importantes colecciones, museos e instituciones públicas, como el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), el Museo de la Universidad de Guadalajara, el Museo Frankfurt Kunst Verein en Alemania, el Museo de las Américas en Washington, entre otros.